Supera el estrés de los cajeros
30-06-2007 - Escrito en Pienso, Luego ExistoAunque por estas latitudes no es común la disposición de cajeros automáticos en la calle, en Europa está más que extendido. En mi reciente viaje a España e Italia lo pude comprobar y observar de primera fuente como -una serie de detalles aparentemente nimios, pueden afectar negativamente la experiencia de uso de los llamados -en jerga bancaria- ATM's.
Lo primero que se advierte y que entorpece la relación de uso es la altura en la que están insertos en la vía pública. La altura del dispositivo es más baja en relación a la estatura del promedio de usuarios. Es frecuente ver personas "agachadas" (encogidas) intentando manipular el cajero. Desde la Edad Media a esta parte, entiendo los europeos han crecido bastante (cosa de comparar los dinteles de los castillos con la altura de un vagón de metro). Hablando en serio, llama la atención como un detalle ergonómico puede empobrecer tanto la experiencia, generando un estrés innecesario.
A este estrés se suma el reflejo de luz sobre la pantalla. Más de una vez, observé como personas ponían sus manos sobre el equipo para intentar leer lo que aparecía en pantalla. No se trataba ni de personas mayores ni discapacitados, con lo cual esta dificultad nos afecta a todos los usuarios por igual. La falta de visores que impidan ver reflejos parece tan elemental, y sin embargo, entiendo los directivos de los bancos y/o cadenas de cajeros no han sabido comprender el alcance de este factor de desventaja.
Cuando se está de turista en otro país del cual no manejamos su lengua, una variable que puede transformarse en ventaja o desventaja según el caso, es el idioma. Me pasó que estando en Florencia operé con un cajero automático de la Banca Toscana cuyo menú principal sólo me ofrecía 6 idiomas y dentro de ellos no estaba el castellano. Como mi segunda lengua es el francés, operé en este idioma, sin embargo, me cuestiono qué pasa entonces con un español que sólo entiende el castellano. Más me llama la atención que estando en Italia no se consideraran como mínimo las lenguas que se manejan en la Unión Europea.
¿Hacia el menú universal?
Si dominamos el idioma propuesto, seguimos en teoría con facilidad las instrucciones del cajero. Sin embargo, esta premisa que asumo "en teoría" no considera las circunstancias que viven las personas ni la relación de uso del ATM.
En contraste con la multiplicidad idiomática, las funcionalidades y menús de los cajeros con los que interactué en mi viaje, se escapan de la lógica globalizada que tienen hoy por hoy la mayoría de los equipos tecnológicos. La experiencia de los cajeros parece pensada desde una óptica absolutamente local sin reparar que estos equipos serán usados por usuarios de otros lugares, y de forma extensiva por extranjeros pensando sobre todo en ciudades turísticas por naturaleza como son Venecia y Roma por ejemplo.
Cuando estamos de vacaciones, o incluso en viaje de negocios, un menú de opciones que no reconocemos y del cual no podemos resolver nuestros requerimientos, sólo consigue estresarnos, generar desconfianza, crear sensación de inseguridad, y por lo tanto, no repetir la experiencia.
Cuando se va a la opción "Extranjeros" y ya estamos en esta funcionalidad, soy una convencida de que la experiencia de uso debiera ser consistente y universal. Si esto implica tener un mismo menú de extranjeros en todos los cajeros automáticos del mundo, creo se podría hacer el esfuerzo.
Hoy por hoy en que la estandarización en la Web se ha hecho tan extensiva en cuanto a lógicas de acción y navegación, es posible aplicar reglas de uso y contenido consistentes en los ATMs. Todo en pos de un uso y comprensión universales.
Lejos de una dictadura de contenidos o funcional, lo que se busca con esta idea es facilitarle la vida al usuario para que de forma rápida y efectiva saque dinero desde su Visa, conozca el estado o saldo de su cuenta o cancele una deuda impaga depositando en efectivo.
Otro punto que llama mucho mi atención es cuan variopinta es la manera en que los cajeros definen su interfaz. Mientras existe un Banco Francés de Argentina cuyos cajeros parecen sacados de un museo de antigüedades, tenemos una interfaz más moderna, interactiva y que interpela a los usuarios como las de los cajeros de La Caixa o Banca Navarra.
En este último caso, la lógica de relación se basa en preguntas, donde el diseño de información incluso está al servicio del diálogo que se pretende generar. La lógica de uso se sostiene entonces entre la pregunta que genera el cajero y la respuesta que da el usuario. Con un lenguaje cercano, la interfaz logra resolver el objetivo que se proponen las personas de una manera eficaz y satisfactoria.
En la era del iphone cuya venta se lanza hoy viernes, y considerando los 40 años de vida y recorrido que ya tienen los cajeros, apremia que estos equipos se peguen un salto cualitativo que impacte en la experiencia de uso de los usuarios y que esté más en línea con la lógica del touchscreen, que la impresión de viejas papeletas de recibo.
Tags: diseño

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